Turismo en Costa Rica en 2026
Oportunidades reales en un contexto más competitivo
Costa Rica llega a 2026 con un sector turístico que sigue siendo clave para la economía, pero que ya no crece con la fuerza que tuvo en años anteriores. Los datos oficiales muestran estabilidad y cierta recuperación, aunque también dejan claro que el país enfrenta más competencia y límites estructurales que no se pueden ignorar.
Según cifras del Instituto Costarricense de Turismo, durante 2025 ingresaron al país cerca de 2,7 millones de turistas por vía aérea. Esto representa un crecimiento leve frente a 2024, alrededor del uno por ciento. No es una caída, pero tampoco es un crecimiento que entusiasme en un contexto donde otros destinos de la región avanzan a mayor velocidad.
Diciembre fue una excepción positiva. Las llegadas aumentaron con fuerza durante la temporada alta, lo que confirma que Costa Rica sigue siendo atractiva para muchos visitantes, especialmente de Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, el desempeño del resto del año fue más irregular y dejó a muchos empresarios del sector con una sensación de estancamiento.
Qué está funcionando
El turismo de naturaleza y bienestar sigue siendo el principal activo del país. Costa Rica mantiene una reputación sólida en ecoturismo, sostenibilidad y experiencias al aire libre, y eso sigue atrayendo a visitantes dispuestos a pagar más por calidad, seguridad y entorno natural.
También hay señales positivas en segmentos más específicos. El turismo de reuniones, los viajes de larga estadía y el interés por experiencias personalizadas han ganado terreno. En paralelo, el turismo regional desde otros países de América Latina muestra un crecimiento gradual, lo que podría ayudar a diversificar la dependencia histórica del mercado norteamericano.
Para muchas comunidades rurales, el turismo sigue siendo una fuente central de ingresos, especialmente a través de pequeños hoteles, tours locales, restaurantes y emprendimientos familiares. Cuando el turismo se mueve, el impacto se siente directamente en el empleo y en la economía local.
Los desafíos que no desaparecen
El principal reto sigue siendo el costo. Costa Rica es percibida como un destino caro, tanto por turistas internacionales como por viajeros regionales. Esa percepción no siempre es injusta y se vuelve más relevante cuando existen alternativas en el Caribe y en Centroamérica con precios más bajos y ofertas similares.
Otro desafío es el ritmo de crecimiento. Un aumento marginal en llegadas no necesariamente se traduce en mayor rentabilidad para pequeñas empresas, especialmente cuando los costos operativos siguen subiendo. Esto genera presión sobre hoteles medianos, operadores turísticos y trabajadores del sector.
Además, el país enfrenta limitaciones estructurales que afectan la experiencia del visitante, como infraestructura vial, conectividad interna y tiempos de traslado. Son factores que no siempre aparecen en las campañas de promoción, pero que influyen en la decisión de regresar o recomendar el destino.
Mirando hacia adelante
En 2026, el turismo en Costa Rica no está en crisis, pero tampoco puede darse por sentado. El país sigue siendo atractivo, pero necesita adaptarse a un entorno más competitivo y a un viajero cada vez más exigente y sensible al precio.
El reto será fortalecer lo que funciona sin perder de vista las realidades del mercado. Eso implica apoyar a pequeñas empresas, mejorar la infraestructura y pensar el turismo no solo como una vitrina internacional, sino como una actividad económica que impacta directamente a las comunidades locales.
Nota del autor:
Personalmente, considero que los principales retos del turismo en Costa Rica están más relacionados con los costos y la creciente competencia regional que con temas de seguridad. Si bien la seguridad debe ser tomada en cuenta y no puede ignorarse, en la mayoría de los casos no es el factor decisivo para los visitantes que ya consideran al país como destino. En cambio, el precio relativo de los servicios, el costo de transporte interno y la comparación con alternativas más económicas en la región pesan cada vez más en la decisión final del viajero.
Nota editorial: Este análisis refleja una lectura personal de datos oficiales, reportes sectoriales y tendencias observadas en el turismo costarricense hasta enero de 2026.